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El payaso egoísta

El payaso egoísta es un cuento infantil ilustrado que transmite, de forma sencilla y emotiva, la importancia de compartir y abrirse a los demás. La historia nos lleva a un circo muy especial donde un payaso solitario descubre que la verdadera alegría no está en los aplausos, sino en disfrutar y crear junto a los niños y niñas.

Cubierta de El payaso egoísta

Además del relato, el libro incluye actividades educativas de vocabulario, comprensión lectora y creación de historias, pensadas para reforzar el aprendizaje del lenguaje y la educación emocional en edades tempranas.

Es una lectura ideal para el aula, bibliotecas escolares y hogares, ya que combina entretenimiento y valores, fomentando la empatía, la cooperación y la creatividad mientras los pequeños lectores se divierten.

El último mensaje (versión escolar)

El último mensaje supuso un reto inesperado dentro de mi proceso creativo. Escribir para jóvenes lectores es mi enorme pasión y el entorno donde me siento más cómodo y “protegido”.

Sin embargo, alentado por el empuje de un amigo, decidí abrir la puerta a un género que siempre me ha fascinado: el policíaco. Y, en un intento consciente por romper con todo lo que me ofrecía confort, me alejé incluso de las Islas Canarias para trasladar personajes y tramas a la ficticia Sylvanville, una apacible localidad canadiense, ubicada en un valle a los pies de las montañas Peakshire Range. (Algún día explicaré por qué elegí Canadá).

El proceso creativo fue apasionante. Cuanto más me adentraba en la mente de los personajes y levantaba las calles y rincones de la ciudad, más regresaba a mi propia infancia: a aquellas tardes infinitas junto a mi hermano Angel Manuel Armas Perez construyendo ciudades, castillos, molinos y barcos con piezas de Lego. Esa misma ilusión volvió a encenderse mientras daba vida al escritor Michael Whitmore, a la reconocida reportera Anne Harrington y al anciano Oliver Silverman, los protagonistas que se reencuentran tras años de distancia para enfrentarse a un misterio que marcará sus vidas.

Ahora, que la versión escolar llegará a las manos de decenas de lectores adolescentes por primera vez, siento curiosidad por conocer qué inquietudes puede despertar la lectura. Sobre todo, quiero saber cómo podré transmitirles que dentro de ellos existe su historia con los personajes, sus conflictos y el espacio narrativo esperando a ver la luz.

#actecanarias #fernandoarmasperez #literaturapolicial #elúltimomensaje #enséñameaescribirparaleertemejor

Un héroe de Pacotilla y otros relatos (+10)

¿Qué harías si un dibujo mal hecho cobrara vida, unas galletas comenzaran a hablar o un esqueleto encontrara su propósito en un aula de Ciencias?

En esta colección de relatos llenos de imaginación y humor, entramos en un mundo donde lo extraordinario surge de lo más cotidiano.

Acompaña a Marco y su peculiar superhéroe, Pacotilla, en una aventura que trasciende los límites de la imaginación. Sigue a la señora Magdalena, detective galletil, en un dulce caso lleno de migajas y risas, y descubre cómo el Señor Tuétano transforma el aula en un escenario de asombro y aprendizaje.

Un héroe de pacotilla y otros relatos es un homenaje a la creatividad, la curiosidad y los lazos humanos, ideal para lectores de todas las edades.

Brizna y la Sombra del Olvido

🌿✨ ¿Y si la magia pudiera salvar a los niños del mundo real? ✨🌿

En un bosque encantado, habitado por hadas y donde las libélulas llevan mensajes importantes, vive Brizna, un hada curiosa, algo torpe… ¡pero con un corazón tan brillante como su varita chispeante!

🧚‍♀️ Cuando una amenaza oscura y temible comienza a robar la alegría y creatividad de los niños humanos, Brizna es convocada por la Reina de las Hadas para una misión urgente: salvar la imaginación del mundo. Acompañada por Zacarías, un simpático expríncipe convertido en sapo, y una niña humana, llamada Esperanza, iniciarán un viaje arriesgado.

🎮 ¿Qué sucede cuando la fantasía choca con las pantallas? 📱 ¿Puede un hada competir con una tableta y la Play Station? 👧 ¿Y qué puede hacer una niña que aún cree en la magia?

Brizna y la Sombra del Olvido es una aventura encantadora y conmovedora que conecta dos mundos, el de los cuentos y el de nuestras familias, abordando con ternura y humor los desafíos de la era digital.

✨ Una lectura ideal para disfrutar en familia, reflexionar juntos… y quizás, redescubrir el poder de la imaginación compartida.

Brizna, el hada inconforme (8+)

En el mágico País de las Hadas, donde todo parece perfecto, Brizna se siente fuera de lugar.

Con sus alas desordenadas y su magia inestable, anhela demostrar que es capaz de algo más.

Decidida, cruza al mundo humano, un lugar caótico y sombrío, para buscar su propósito.

Allí, junto al sarcástico sapo Zacarías y la audaz hada Griselda, enfrenta desafíos inesperados y descubre que la verdadera magia radica en la colaboración.

Inspirada por la valentía de una niña humana, Brizna emprende una misión para transformar un espacio contaminado, demostrando que hasta los más pequeños actos pueden cambiar el mundo.

Una historia encantadora sobre encontrar tu lugar y el poder de la esperanza

Propuesta didáctica

Descargar aquí la guía de lectura

La historia aborda temas de autoestima, la importancia del esfuerzo colectivo y el cuidado del medioambiente, alineándose con los siguientes contenidos del currículo de Ciencias de la Naturaleza de Educación Primaria del Ministerio de Educación y Ciencias de España:

  • Reconocimiento de los problemas medioambientales como la contaminación de ríos y lagos.
  • Reflexión sobre la importancia de las acciones individuales y colectivas para la protección del entorno.
  • Desarrollo de la empatía y la conciencia sobre el impacto humano en la naturaleza.

Objetivos del cuento:

  • Fomentar la creatividad y la imaginación a través de la lectura y actividades relacionadas.
  • Concienciar sobre los problemas medioambientales y motivar la participación activa en su solución.
  • Estimular el trabajo en equipo y la importancia de la colaboración entre diferentes personas y roles.

El «punto de no retorno» narrativo

Ya hemos visto en otras entradas cómo los protagonistas de las obras literarias, seres vivos que el escritor ha moldeado, actúan durante el recorrido de la historia. Los personajes toman decisiones que les llevan a consecuencias, previsibles o no, mientras la trama evoluciona, lo que permite que el escritor desarrolle el relato.

Sin embargo, habrá que concluir en algún momento, ¿no crees? Poco antes del final de la obra, llevamos a nuestros personajes a una especie de «punto de no retorno» o clímax narrativo. Lo podríamos definir como el momento crucial del relato donde se alcanza la máxima tensión dramática; un punto en el que todas las piezas del rompecabezas se unen, los conflictos alcanzan la tensión máxima y los personajes se enfrentan a sus mayores desafíos. Recuerda que en el planteamiento inicial de tu obra existen protagonistas que se enfrentan a dificultades (conflictos literarios). Piensa cuáles eran sus objetivos, los obstáculos y lo que gana o pierde si logra o no llegar a las metas.

Este clímax es esencial porque proporciona la satisfacción emocional y la resolución que los lectores anhelan. Es el momento en el que se desvelan las consecuencias de las acciones de los personajes y nos preparamos para el desenlace.

Un clímax bien construido puede dejar una impresión duradera en el lector y elevar la historia a nuevas alturas.

Los aprendices a escritores deben conocer que ese punto de inflexión aparece hacia el final de la historia, después de que se hayan desarrollado los conflictos principales y se hayan presentado todos los elementos necesarios para crear una tensión adecuada.

El clímax narrativo. ¿Qué es el clímax narrativo, cuándo se usa y qué tipos existen?

Hay distintos clímax narrativos. Expondré los tres tipos preferidos según las historias que suelen escribir los estudiantes:

Clímax de acción: Se centra en eventos físicos o enfrentamientos directos entre personajes, como batallas épicas o persecuciones emocionantes. Se usa en historias con distintos tipos de conflictos: interpersonales y externos.
Las películas de acción colocan a los protagonistas en situaciones donde sus vidas corren peligro: el villano lo va a disolver en ácido; un puente está próximo a colapsar; los protagonistas están al borde de un precipicio, acorralados y sin escapatoria aparente…

Clímax emocional: Este tipo de clímax se enfoca en el cambio emocional o psicológico de los personajes principales. Puede implicar revelaciones impactantes, decisiones difíciles o momentos de redención.
El personaje, abrumado por sus emociones, toma una decisión que cambiará el rumbo de los acontecimientos. Por ejemplo, durante el desarrollo de la obra, su martirio ha ido incrementándose, pero una decisión inesperada (decide escribir una carta; derrota su miedo que lo incapacita par actuar… ) aparece justo en el momento de sentirse desbordado y transforma su visión del problema.

Clímax de revelación: Aquí es donde se revelan grandes secretos o giros argumentales inesperados que transforman la percepción de la historia.
Por ejemplo, nadie sabía que el traidor del protagonista era su propio hermano, a quien los lectores daban por muerto.

El monólogo interior, ejemplos

Vimos en el post el diálogo narrativo los aspectos formales y argumentos para utilizar esta técnica literaria que permite conocer a los personajes a través de sus propias voces. Pero, hay un elemento crucial que a menudo pasa desapercibido, aunque puede ser fundamental para comprender la complejidad y profundidad de una narrativa: la voz en off del personaje, su pensamiento interno o el monólogo interior. Se trata de un diálogo silencioso, que nadie puede escuchar… salvo el lector.

El escritor busca una simbiosis con sus lectores a través de revelar el pensamiento interno, las emociones, los secretos, aspectos únicos de la personalidad de cada individuo de la historia. Es algo así como la telepatía. Pues sí, la literatura permite la transmisión directa de pensamientos, sentimientos o información de una mente a otra, de manera unidireccional, claro (desde el personaje al lector).

Cuando un autor transmite el pensamiento de un personaje ahonda en su autenticidad y realismo. El lector se sumerge más profundamente en la trama, estableciendo una conexión íntima con los protagonistas y comprendiendo mejor sus motivaciones y conflictos internos.

Al mismo tiempo que revelamos a los estudiantes que existe la posibilidad de reproducir el pensamiento de sus personajes, ellos mismos estarán componiendo sus propias ideas. Es el momento ideal para detenerse y pedirles que lo escriban:

(Monólogo interior, ejemplo):

―Ahora mismo, anoten lo que están pensando entre comillas angulares.

«¿Le podré decir al maestro que no me estoy enterando de nada?».

Esto es un ejemplo de pensamiento interior y posiblemente, también refleja alguna realidad. En fin.

El diálogo interno del personaje tiene cierta ventaja. Podemos dejarle que diga cosas que no se atrevería a verbalizar frente a los demás protagonistas del relato. Podemos aprovechar a variar el estilo de habla, la elección de palabras, el ritmo, el tono (sarcasmo, frustración, tristeza, alegría, nostalgia…)

En definitiva, los pensamientos y reflexiones internas de un personaje ofrecen una visión directa de sus preocupaciones, deseos y conflictos más profundos. Es una buena herramienta para dar realismo al personaje.

En español, el monólogo interno se expresa con comillas angulares, denominadas por la RAE comillas latinas o españolas, frente a las comillas inglesas.

«¿Qué estoy haciendo con mi vida? Todo parece desmoronarse a mi alrededor y no sé cómo detenerlo. Cada decisión que he tomado parece ser un error. ¿Por qué siento que estoy atrapado en un ciclo interminable de fracasos y decepciones? Me siento tan perdido, tan abrumado por la incertidumbre del futuro. ¿Será que estoy destinado a vivir en este constante estado de angustia y desesperación?»

Fernando Armas Pérez

Las escenas

Una película o una obra de teatro tiene múltiples escenas, unas veces narrativas, otras son diálogos, o reflexiones o descripciones. La suma de las escenas alimenta el argumento.

Cuando construimos una escena tenemos que tener en cuenta cómo trazar el argumento de nuestro relato: ¿Qué relación tiene con lo anterior y con la siguiente escena?

Vamos a suponer que deseamos describir un personaje desmotivado porque no quiere ir al colegio. Tiene un examen difícil que no ha estudiado, un abusón se comerá el bocadillo en la hora del recreo…  El OBJETIVO de la siguiente escena, que propongo como ejemplo, es describir esa desmotivación:

Alberto abrió los ojos y los volvió a cerrar de inmediato. Los párpados le pesaban más de lo habitual cuando se trataba de ir al cole. Le bastó un segundo para darse cuenta de que era la hora de salir de la cama, pero no quiso asumir el reto de enfrentar el nuevo día.

Arrebujado entre la cálida sábana de franela y el edredón grueso volvió a acomodarse en el mullido colchón donde se sentía protegido, como si aquellas mezclas de telas sintéticas y algodón fueran sólidas almenas de un imponente castillo, circundado por un profundo pozo, a su vez inundado con aguas fétidas, repleto de voraces cocodrilos y provisto de un consistente puente levadizo con trampas cruentas. Quería terminar el sueño donde los enemigos que lo sitiaban caían directos a los afilados dientes de los hambrientos reptiles, o morían ahogados en las infestadas aguas, cuando osaban asaltarlo.

Sitiado, pero feliz dentro de la seguridad de su refugio, no intentó desperezarse, y se entregó a la historia: desde las inalcanzables almenas, disparaba con puntería las flechas que procedían de un inagotable carcaj.

Creación del personaje 2

Atrapada en el tiempo
Cubierta de Atrapada en el tiempo

En la última publicación del 1 de febrero abordé algunas cuestiones acerca de la creación del personaje y qué consecuencias tiene su buena hechura. De ello puede depender que  trascienda a su propio creador incluso.

Para mi segunda novela corta, Atrapada en el tiempo, di a luz a Alba, una adolescente que de manera involuntaria y arbitraria despierta el mismo día, un lunes a principios del curso escolar.

Quería empujarla a una transformación de su visión del mundo para que apreciara el lado positivo de la vida que le esperaba.

Al inicio de la historia, Alba elige actitudes moralmente reprobables por acciones impulsivas. Por otra parte, la personalidad introvertida de la joven hace que se sienta inferior e incapaz de expresar sus sentimientos amorosos. Por si fuera poco, le añadí algunos obstáculos en su vida familiar. Con este cóctel pretendía que el personaje sintiera una presión que la empujara a realizar cambios para comprender cómo podía modificar «los detalles» de su vida. Pequeñas transformaciones, que, sumadas, la llevarían a otra percepción de su propia realidad.

El tiempo la encerró en una espiral rutinaria por la que la protagonista debía moverse para evolucionar. La elección consciente de una u otra acción tienen repercusiones en su historia y además, debe abordar consecuencias inesperadas que la obligan a hacer nuevas elecciones, lo que a la vez la conducen a nuevas consecuencias.

En definitiva, nuestros personajes tienen que tener tintes de realismo, acciones y consecuencias, toma de decisiones y nuevas consecuencias, conflictos y una resolución final.

Creación del personaje 1

LA CREACIÓN DEL PERSONAJE ES EL PUNTO DE PARTIDA DEL RELATO

CREACIÓN DEL PERSONAJE
Personaje creado por Arthur Conan Doyle

Una de las esencias de cualquier relato es el personaje o personajes. No deja de ser curioso que muchos lectores hayan olvidado al creador del protagonista de alguna historia, e incluso habrán convertido el personaje ficticio en persona real. Breve ejemplo, ¿Sherlock Holmes fue concebido por…?

Si yo fuera Arthur Conan Doyle y nadie se acordara de que yo creé al detective Holmes, estaría orgulloso de la trascendencia de mi personaje, de cómo me ha superado (al menos yo querría eso).

Estoy de acuerdo con Isabel Cañelles (La construcción del personaje literario) cuando dice que «Don Quijote está más vivo que Cervantes» o que «Hamlet nos atormenta mejor que Shakespeare, hijo del sombrerero de Stratford.» Para Cañelles, los lectores se sentirán «cautivados por su irrealidad».

Patrick Süskind logró que oliera los perfumes leyendo su libro (¡y eso que sufro de una rinitis crónica que a veces me deja sin olfato!). Ahí estriba el éxito del personaje. Si se logra que el lector perciba por los sentidos del protagonista, que comparta o discrepe de sus opiniones, que tema por su vida o integridad, es que hay un gran creador detrás. Eso es lo admirable de los grandes escritores.

Los griegos usaban una máscara para distanciar al actor del personaje. Intento algo parecido cuando concibo al protagonista y los demás personajes que lo acompañarán a lo largo del recorrido de la obra. Dejo que tengan una voz propia y trato de no interferir en su evolución. Me obligo a dejarlos avanzar solos sin pensar en el qué dirá la gente. Creo que es importante desvincularte de las personas que intervienen en la obra. Piénsese que es un bebé recién nacido, pero que al paso de los años desarrollará su carácter propio, tendrá un lenguaje particular, gestos, tics… Puede ser que le guste soltar improperios o hablar a gritos, aspectos contrarios a tu propia personalidad. Por eso es importante dejarlo que grite o que diga palabrotas. Si pensamos que nuestra mamá va a leer el texto y nos va a tachar por «maleducados» estaremos cometiendo un error: nos estaríamos autocensurando y el personaje puede perder naturalidad y realismo.

Crear el personaje de un relato es una tarea compleja. Desde mi modesta perspectiva, creo que el escritor tiene que jugar a ser Dios porque moldea, a partir del barro, una estructura que tendrá aspecto físico, moral y perfil psicológico. Una persona con fortalezas y vulnerabilidades; alguien que, en ocasiones, puede perder el control o incluso arrebatárselo a su creador.

De ahí que lo compare al hecho de dar a luz un bebé y ser testigos del crecimiento: observamos cómo madura, nos reímos con los primeros balbuceos, corremos cuando llora, lo compartimos con amigos y familia (el público), sentimos inquietud cuando sufre y llora, lloramos de alegría al ver sus éxitos.

El personaje es un ser independiente que tendrá éxito cuando trascienda al creador.

Cuando leas una novela o un relato céntrate en el personaje, observa cómo ha sido concebido, cómo se explican sus rasgos físicos o psicológicos, qué lenguaje utiliza, cómo piensa, cuáles son sus habilidades, sus fortalezas y flaquezas, qué dicen los demás de él…