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Consejos para crear tu mejor relato ✍️📚

Participar en un concurso literario es una gran oportunidad para que tus palabras cobren vida y para que tus ideas lleguen a más personas. Si quieres cautivar a los lectores y jueces, sigue estos consejos y lleva tu escritura al siguiente nivel. ¡A escribir! 🖊️✨


1. Empieza con un personaje sólido y un conflicto claro 🌪️💥

Todo relato memorable tiene personajes que parecen respirar en las páginas. Al crear el tuyo, dale un problema que necesite resolver; puede ser un conflicto externo (con otra persona, con su entorno) o interno (una lucha consigo mismo). Este conflicto debe ser relevante y, sobre todo, creíble, de forma que impulse al personaje a tomar decisiones. Imagina que el personaje es alguien real, con sus defectos, miedos y fortalezas. ¿Qué lo motiva? ¿Qué lo detiene? Cuanto mejor entiendas a tu personaje, más fácil será hacerlo memorable para tus lectores. 🧠💭

2. Dale voz a tu personaje 🗣️📝

La forma en que tu personaje se expresa es esencial para dar vida a tu relato. Utiliza diálogos y monólogos interiores para revelar su personalidad, sus emociones y sus pensamientos. Un diálogo ágil y natural puede mostrar sus emociones y deseos sin necesidad de explicarlos directamente. Además, un monólogo interior bien construido te permite profundizar en sus pensamientos y dudas, dándole más profundidad al personaje. Haz que el lector pueda escuchar la voz de tu personaje en su mente; así, conectarás con él de manera más íntima. 💬💡

3. Construye protagonistas y antagonistas potentes ⚔️🤝

Tu historia ganará fuerza si desarrollas bien tanto al protagonista como al antagonista. No tienes que hacer que el antagonista sea un «villano» sin matices; puede ser alguien con sus propias razones y deseos que se opone al protagonista. Recuerda que un buen antagonista desafía al protagonista y lo obliga a cuestionarse, a crecer o incluso a enfrentarse consigo mismo. Estos enfrentamientos pueden ser tanto externos como internos y hacen que la trama sea rica y compleja. 👥💥

4. Cuida la progresión coherente de la trama 🔄📈

Cada acción de los personajes debe tener una razón y una consecuencia, de manera que la historia fluya naturalmente de un evento a otro. Antes de avanzar en la narración, hazte preguntas: ¿Por qué actúa así el personaje? ¿Qué pasará después de esta decisión? Deja que tus personajes respondan con sus decisiones y actitudes, asegurando que cada paso tenga coherencia y una lógica interna. La trama debe desarrollarse como un río que fluye sin interrupciones y que, a la vez, lleva al lector hasta el clímax sin perderlo en el camino. 🏞️➡️

5. Haz que tus personajes enfrenten decisiones con consecuencias ⚖️🤔

Coloca a tus personajes en situaciones en las que tengan que tomar decisiones difíciles. Estas decisiones deben traer consecuencias —positivas o negativas— que los transformen o les revelen algo nuevo sobre sí mismos. Lleva a tus personajes de la mano por el camino que has diseñado para ellos, pero deja que ellos mismos escojan sus respuestas, guiados por sus emociones y motivaciones. Esto les dará vida y los hará complejos y realistas, lo que enriquece la historia. 👣🔍

6. Crea presión progresiva y construye un clímax contundente 🚀🌋

Una buena historia es como una montaña rusa: debe ir aumentando la presión y la tensión. Conforme avanzas en la narración, haz que los obstáculos y los desafíos para tu personaje crezcan, que el riesgo aumente. Lleva la tensión hasta un punto de no retorno, un clímax en el que el personaje tiene que tomar una decisión o afrontar una verdad. Ese momento debería ser tan potente que el lector sienta la urgencia del personaje. Este es el pico emocional de tu historia, donde todo cambia y el lector está atrapado. 🎢💥

7. Planea un desenlace inesperado 😲🔮

Sorprende a tu lector con un desenlace que no sea predecible. Si puedes anticipar el final desde el principio, el impacto pierde fuerza. Dale la vuelta a la situación, encuentra una solución inesperada, una revelación final que haga que el lector vea toda la historia desde otro ángulo. Eso no solo hace el final memorable, sino que también deja una impresión duradera. 🌈🎭

8. Descríbelo todo con precisión y sin redundancias 🎨🖌️

Usa los adjetivos precisos para darle vida al entorno de tu historia, pero evita saturar la narración con descripciones innecesarias. Menos es más: cada palabra debería aportar algo, sea emoción, ambiente o tensión. Describe el entorno donde se mueven tus personajes de manera que el lector lo pueda imaginar, pero sin perder el ritmo de la trama. No abuses de las ideas redundantes ni subestimes a tu lector; confía en que puede leer entre líneas y captar los detalles sin que necesites repetirlos. 🏙️🌌


Recuerda, escribir es como esculpir: hay que tallar, pulir y quitar lo que sobra. Actúa como un editor crítico y convierte tu historia en algo sólido y coherente. ¡El lector quiere perderse en un mundo nuevo, y tú tienes el poder de crearlo! 🌟📖

Enséñame a escribir para leerte mejor (6)

Cómo desarrollar una trama narrativa eficaz

En el sexto programa de Radio Realejos, hablamos sobre uno de los aspectos más fascinantes y esenciales de la escritura de relatos: la trama narrativa. Es ese motor que impulsa la historia, el conflicto que mantiene a los lectores al borde de su asiento, y el viaje que los personajes hacen hacia el punto de no retorno.

En este video comparto algunas técnicas efectivas para que los jóvenes escritores comprendan mejor cómo desarrollar la trama de sus relatos. Empezamos por una idea clave: la trama no es solo «qué pasa» en la historia; es cómo el conflicto se desenvuelve y lleva a los personajes, paso a paso, a un momento crucial.

Como autor, vas a tener que guiar a tus personajes hacia ese clímax narrativo, donde el lector (y el personaje) sienten la tensión y la importancia de cada decisión tomada.

Enséñame a escribir para leerte mejor (5)

Fundamentos del diálogo narrativo.

El diálogo narrativo es fundamental en la construcción de una historia, porque revela datos de los personajes, sus emociones, sus motivaciones, sus relaciones con los demás protagonistas. Es un gran recurso para los escritores. Nos ayuda a avanzar la trama y aporta dinamismo.

Abordamos algunas claves en el programa número 5 de Radio Realejos ENSÉÑAME A ESCRIBIR PARA LEERTE MEJOR.

CONSEJOS RÁPIDOS:

Intenta que tus diálogos suenen naturales y creíbles. Ten en cuenta que cada línea de diálogo debe tener un propósito. Ten cuidado con las acotaciones, pueden arruinar el diálogo si afectan al ritmo y flujo.

Escucha cómo hablan las personas en la vida real y adapta esas conversaciones a tus personajes, pero asegúrate de que cada palabra tenga un propósito en la historia.

Los libros como medicina: reflexiones literarias

Enséñame a escribir para leerte mejor (4)

Cuarto programa en torno a la creación literaria. Interesante reflexión que surgió durante la emisión: Los libros curan. No están en las farmacias, en blísters. Tampoco caducan. Es una medicina que se puede compartir.

Cómo usar las acotaciones para enriquecer el diálogo narrativo

Las acotaciones en el diálogo narrativo son herramientas fundamentales que el escritor utiliza para enriquecer la historia y ofrecer al lector información adicional que no se puede inferir únicamente de las palabras de los personajes. Sin embargo, su uso tiene tanto ventajas como desventajas, y su correcta aplicación requiere un equilibrio cuidadoso para mantener la naturalidad del diálogo y la inmersión del lector.

A diferencia de las artes visuales, el escritor tiene la dificultad añadida de tener que trasladar a la mente del lector imágenes generadas a partir de las descripciones. La acotación cumple esa misión, entre otras. Pero intenta evitarlas y redúcelas a lo estrictamente necesario.

Aspectos positivos de las acotaciones

  1. Explicación de pensamientos y emociones: Las acotaciones permiten al escritor revelar los pensamientos y emociones de los personajes, proporcionando una mayor profundidad psicológica. Por ejemplo:

―No puedo creer que hayas hecho eso. ―Juan sintió una mezcla de sorpresa y decepción.

  1. Descripciones de gestos y acciones: el lector debe dibujar en su mente las expresiones faciales y acciones de los personajes, por lo que la acotación añade una capa visual y kinestésica al diálogo:

―Estoy muy cansada ―suspiró Ana, dejándose caer en el sofá.

  1. Orientación en el diálogo: Las acotaciones ayudan a clarificar quién está hablando, evitando confusiones cuando hay múltiples personajes en una conversación:

―No estoy seguro de eso ―respondió Carlos, mirando a Laura con preocupación.

En este sentido, recomiendo explicar quién dice qué, cada tres intervenciones aproximadamente. Observa este ejemplo.

―Bueno, si tú lo dices, debe ser verdad ― (0)Laura aceptó la queja a regañadientes.

(1)―Todo lo que te he desvelado es cierto.

(2) ―Ya. Pero recuerdo una ocasión en la que mentiste por tozudez.

―No estoy seguro de eso ― (3) respondió Carlos, mirando a Laura con preocupación.

Aspectos negativos de las acotaciones

  1. Ruptura de la intervención del personaje: Las acotaciones interrumpen el flujo natural del diálogo, lo que puede dificultar la inmersión del lector si no se usan con moderación. Es importante que estas interrupciones estén justificadas:

―No me importa lo que pienses ―dijo Marta. Luego, tras una pausa, añadió―: Siempre haré lo que quiera.

  1. Anticipación o repetición innecesaria: No se debe anticipar lo que el personaje va a decir ni repetir lo que ya se ha expresado en el diálogo, porque puede resultar redundante y aburrido para el lector. Evita explicar lo que ya se infiere del diálogo (por ejemplo, si el personaje pregunta, afirma, aclara, se lamenta, niega, etcétera, no será necesario volver a repetirlo en la acotación):
    • Incorrecto: ―Estoy furioso ―gritó Pablo, enfadado.
    • Correcto: ―Estoy furioso ―gritó Pablo.
    • Incorrecto: ―¿Qué querías decirme? ―preguntó.
    • Correcto: ―¿Qué querías decirme? ―preguntó Pablo/Pablo aún tenía dudas.
    • Incorrecto: No estoy de acuerdo contigo ―negó.
  2. Interrupción de la fluidez del diálogo: Evitar acotaciones extensas o innecesarias que corten la fluidez del diálogo sin un motivo claro. La prioridad debe ser mantener el ritmo natural de la conversación:
    • Incorrecto: ―¿Dónde estabas?― preguntó Alicia mientras se sentaba en la silla, cruzaba las piernas y miraba a su alrededor como si buscara algo que no estaba allí.
    • Correcto: ―¿Dónde estabas? ―preguntó Alicia, sentándose. Alicia cruzó las piernas y buscó algo que no estaba allí.

Buenas prácticas para el uso de acotaciones

  1. Relevancia y brevedad: Las acotaciones deben ser relevantes para el desarrollo del diálogo y breves para no sobrecargar al lector:
    • ―No entiendo por qué lo hiciste ―murmuró ella, bajando la mirada.
  2. Integración natural: Integrar las acotaciones de forma natural en el diálogo, asegurando que fluyan con las palabras del personaje y no parezcan forzadas:
    • ―No volveré a confiar en ti ―dijo Miguel, apretando los puños.
  3. Alternancia entre diálogo y acotaciones: Alternar de manera equilibrada entre las acotaciones y el diálogo, manteniendo el dinamismo de la conversación:
    • ―¿Vendrás a la fiesta?―preguntó Laura.
    • ―No lo sé ―respondió Pedro, rascándose la cabeza―. Tengo que pensarlo.
    • ―¡Anímate, por favor. Si no, iré sola!
    • ―Después de la siesta estaré más despejado.
    • ―Después de tú siesta, te llamaré ―Laura le apuntó con el índice y se despidió.

La pirámide de Freytag

La estructura de la novela y del relato

El arte de contar historias tiene una estructura intrínseca (estructura dramática) que ha sido explorada y analizada a lo largo de los siglos. Uno de los modelos más influyentes es la Pirámide de Freytag, desarrollada por el novelista y dramaturgo alemán Gustav Freytag en el siglo XIX. Esta pirámide ofrece un esquema básico que describe la estructura típica de la narrativa, tanto en novelas como en relatos cortos.

Pirámide de Freytag.

La Pirámide de Freytag consta de varias partes:

1. En la introducción se establece el escenario y se presentan los personajes principales. Aquí, el lector comienza a familiarizarse con el mundo en el que se desarrollará la historia y se plantea el conflicto inicial.

2. El desarrollo o exposición es donde se desarrolla el conflicto y se intensifica la trama. Los personajes se enfrentan a desafíos y obstáculos que los llevan hacia el clímax.

3. El clímax es el punto culminante de la historia. Es en este momento donde la tensión alcanza su punto máximo, y los eventos más importantes de la trama se desencadenan.

4. Tras el clímax, sigue el desenlace, momento en el que se resuelven los conflictos principales y se cierran las subtramas. Aquí, los personajes enfrentan las consecuencias de sus acciones y se produce la conclusión de la historia.

La diferencia entre novelas y relatos cortos estriba en la longitud de ambos textos. En el relato corto existe un espacio más reducido y estas partes están más condensadas, pero la esencia de la Pirámide de Freytag sigue presente. Incluso en obras más experimentales o no lineales, los elementos básicos de introducción, desarrollo, clímax y conclusión suelen estar presentes en alguna forma.

Comprender la Pirámide de Freytag puede ser invaluable para escritores, pues proporciona un marco sólido sobre el cual construir sus historias. Sin embargo, también es importante recordar que la creatividad no debe estar limitada por estructuras preestablecidas, y que la verdadera magia de la narrativa a menudo reside en su capacidad para sorprender y desafiar las expectativas del lector.

El monólogo interior, ejemplos

Vimos en el post el diálogo narrativo los aspectos formales y argumentos para utilizar esta técnica literaria que permite conocer a los personajes a través de sus propias voces. Pero, hay un elemento crucial que a menudo pasa desapercibido, aunque puede ser fundamental para comprender la complejidad y profundidad de una narrativa: la voz en off del personaje, su pensamiento interno o el monólogo interior. Se trata de un diálogo silencioso, que nadie puede escuchar… salvo el lector.

El escritor busca una simbiosis con sus lectores a través de revelar el pensamiento interno, las emociones, los secretos, aspectos únicos de la personalidad de cada individuo de la historia. Es algo así como la telepatía. Pues sí, la literatura permite la transmisión directa de pensamientos, sentimientos o información de una mente a otra, de manera unidireccional, claro (desde el personaje al lector).

Cuando un autor transmite el pensamiento de un personaje ahonda en su autenticidad y realismo. El lector se sumerge más profundamente en la trama, estableciendo una conexión íntima con los protagonistas y comprendiendo mejor sus motivaciones y conflictos internos.

Al mismo tiempo que revelamos a los estudiantes que existe la posibilidad de reproducir el pensamiento de sus personajes, ellos mismos estarán componiendo sus propias ideas. Es el momento ideal para detenerse y pedirles que lo escriban:

(Monólogo interior, ejemplo):

―Ahora mismo, anoten lo que están pensando entre comillas angulares.

«¿Le podré decir al maestro que no me estoy enterando de nada?».

Esto es un ejemplo de pensamiento interior y posiblemente, también refleja alguna realidad. En fin.

El diálogo interno del personaje tiene cierta ventaja. Podemos dejarle que diga cosas que no se atrevería a verbalizar frente a los demás protagonistas del relato. Podemos aprovechar a variar el estilo de habla, la elección de palabras, el ritmo, el tono (sarcasmo, frustración, tristeza, alegría, nostalgia…)

En definitiva, los pensamientos y reflexiones internas de un personaje ofrecen una visión directa de sus preocupaciones, deseos y conflictos más profundos. Es una buena herramienta para dar realismo al personaje.

En español, el monólogo interno se expresa con comillas angulares, denominadas por la RAE comillas latinas o españolas, frente a las comillas inglesas.

«¿Qué estoy haciendo con mi vida? Todo parece desmoronarse a mi alrededor y no sé cómo detenerlo. Cada decisión que he tomado parece ser un error. ¿Por qué siento que estoy atrapado en un ciclo interminable de fracasos y decepciones? Me siento tan perdido, tan abrumado por la incertidumbre del futuro. ¿Será que estoy destinado a vivir en este constante estado de angustia y desesperación?»

Fernando Armas Pérez