Ya hemos visto en otras entradas cómo los protagonistas de las obras literarias, seres vivos que el escritor ha moldeado, actúan durante el recorrido de la historia. Los personajes toman decisiones que les llevan a consecuencias, previsibles o no, mientras la trama evoluciona, lo que permite que el escritor desarrolle el relato.
Sin embargo, habrá que concluir en algún momento, ¿no crees? Poco antes del final de la obra, llevamos a nuestros personajes a una especie de «punto de no retorno» o clímax narrativo. Lo podríamos definir como el momento crucial del relato donde se alcanza la máxima tensión dramática; un punto en el que todas las piezas del rompecabezas se unen, los conflictos alcanzan la tensión máxima y los personajes se enfrentan a sus mayores desafíos. Recuerda que en el planteamiento inicial de tu obra existen protagonistas que se enfrentan a dificultades (conflictos literarios). Piensa cuáles eran sus objetivos, los obstáculos y lo que gana o pierde si logra o no llegar a las metas.
Este clímax es esencial porque proporciona la satisfacción emocional y la resolución que los lectores anhelan. Es el momento en el que se desvelan las consecuencias de las acciones de los personajes y nos preparamos para el desenlace.
Un clímax bien construido puede dejar una impresión duradera en el lector y elevar la historia a nuevas alturas.
Los aprendices a escritores deben conocer que ese punto de inflexión aparece hacia el final de la historia, después de que se hayan desarrollado los conflictos principales y se hayan presentado todos los elementos necesarios para crear una tensión adecuada.

Hay distintos clímax narrativos. Expondré los tres tipos preferidos según las historias que suelen escribir los estudiantes:
Clímax de acción: Se centra en eventos físicos o enfrentamientos directos entre personajes, como batallas épicas o persecuciones emocionantes. Se usa en historias con distintos tipos de conflictos: interpersonales y externos.
Las películas de acción colocan a los protagonistas en situaciones donde sus vidas corren peligro: el villano lo va a disolver en ácido; un puente está próximo a colapsar; los protagonistas están al borde de un precipicio, acorralados y sin escapatoria aparente…
Clímax emocional: Este tipo de clímax se enfoca en el cambio emocional o psicológico de los personajes principales. Puede implicar revelaciones impactantes, decisiones difíciles o momentos de redención.
El personaje, abrumado por sus emociones, toma una decisión que cambiará el rumbo de los acontecimientos. Por ejemplo, durante el desarrollo de la obra, su martirio ha ido incrementándose, pero una decisión inesperada (decide escribir una carta; derrota su miedo que lo incapacita par actuar… ) aparece justo en el momento de sentirse desbordado y transforma su visión del problema.
Clímax de revelación: Aquí es donde se revelan grandes secretos o giros argumentales inesperados que transforman la percepción de la historia.
Por ejemplo, nadie sabía que el traidor del protagonista era su propio hermano, a quien los lectores daban por muerto.
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Tengo unas narrativas hechas, si quieres puedes pasarte a leerlas.
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